Ese tipo de comportamiento se ve sobretodo en el Shoujo, ya que tiene como objetivo un público femenino, que busca esas historias, como tal el mangaka no busca crear una tendencia, sino complacer a su público, sería como el equivalente a las chicas que le gustan las novelas mexicanas o los doramas, repletos de clichés y personajes estereotipados. Pero hay para todos los gustos. Hay personajes femeninos con gran profundidad en otros géneros, y la lista sería interminable, por mencionar personajes completamente rotos, pudiera mencionar a Asuka de Evangelion, para mi, un personaje casi perfecto en su guión, como también hay otros de gran complejidad argumental como Caska de Berserk o Cagalli de Gundam Seed. Pero, repito, eso depende de los gustos, el Shoujo es para quién quiere pasar el rato, suelen ser muy ligeros (hay excepciones), pero no creo que eso tenga que ver con la toxicidad en sí, ya que son medios de entretenimiento, yo, por jugar GTA, no significa que quiera salir a la calle con una Ak a disparar. Creo que la mayor toxicidad es el abuso que se le está dando a la propia palabra para cualquier cosa.